Y0rQnymMm Y

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE QUE NUESTRO GATO TENGA SU PROPIA CAMA?

Nuestros felinos pasan entre doce y dieciséis horas durmiendo, sí, tú también lo has pensado, “ojalá fuera un gato para dormir y descansar tumbado tantas horas al día” yo apenas duermo las siete horas que todo ser humano adulto necesita.

A los gatos igual que los perros, les gusta tener su propio espacio impregnado de su olor donde acurrucarse y dormir. Verdad es que muchas veces nos los encontramos en nuestros sofás o camas, pero ellos también buscan tener un espacio de intimidad donde sentirse seguros y las camas para gatos son una gran opción.

Además, dejaremos de encontrarnos nuestra cama sucia por las patitas o los pelos debido a los gatos en la cama.

Tipos de camitas. Cómo elegir la mejor cama para gatos:

Las camas de gatos son muy variadas, desde las más simples hasta las camas refrescantes para gatos. Todo dependerá sin embargo de las características de tu felino. Si éste prefiere dormir hecho una bolita, una cama redondita con respaldo será mejor para él. Si tu gato es de los que duerme con las patitas estiradas, mejor una cama rectangular larga y sin respaldo.

Colchón para gatos

El colchón de nuestra mascota no debe ser ni muy blandito para evitar hundimientos ni muy duro porque se pueden sentir incómodos o como si durmieran en el suelo. En la sección de cama para gatos de amazon  encontramos una que tiene 3 cm de viscoelástica y 4 de Espuma. Se puede personalizar con su nombre y también retirar la funda para lavarla, aunque a nuestros gatitos les gusta que sus cosas huelan a ellos.

Cama cueva gatos

La cama cueva para gatos, es una opción muy útil porque si os dais cuenta, los que tenemos mascota cuando sienten miedo (por ejemplo, por los cohetes o las fuertes lluvias), buscan refugiarse y taparse. Es un instinto que aún conservan de cuando no eran animales domésticos y había una tormenta y debían ponerse a salvo. Las camas estilo cueva hacen que se sientan fuera de amenaza es decir son camas antiestrés para gatos. Además, mantienen el calor corporal.

Cama refrescante gatos

Siempre he escuchado el mito de que los gatos son animales atérmicos, sin embargo, esto no es cierto. Los gatos son más sensibles que nosotros a los cambios de temperatura y sienten más frío y más calor que nosotros. Si esto no fuera cierto, ¿Por qué entonces los gatos callejeros buscan refugio metiéndose en el interior de los coches? Entonces. Debemos cubrir la camita de invierno con una buena mana que no deje escapar calor y buscar una cama refrescante o de verano para gatos.

Cama ortopédica gatos

Si nuestra mascota sufre de dolores o problemas en huesos, articulaciones etc.., en ventadecolchones.com encontrareis una cama ortopédica para gatos Además, se puede elegir borreguito o no, la personalización del nombre, el tipo de colchón, el color y las medidas y desde tan solo cuarenta y un euros. Adicional a esta cama, podéis enchufar una mantita eléctrica que, a mi perro, que ya es mayor y le duelen mucho sus patas, le calma y permite que duerma sin quejarse y sin dolor.

¿Cómo hacer una cama para gatos?

Mi recomendación sería fabricar una cama de gatos de manera provisional ya que nuestros materiales no van a ser tan resistentes a los arañazos y los lavados que les hagamos como lo serían las camas que han sido diseñadas y elaboradas en una fábrica.

Podemos coger como soporte o bien tres paredes de una caja de cartón o una prenda suavita de lana que ya no vayamos a usar. Si es una caja de cartón, vamos a rellenarla de materiales blanditos como un jersey o mantitas viejas. Si es un jersey, por ejemplo, lo rellenamos tanto mangas como cuerpo de algodón o retales de tela, ponemos la parte del cuerpo hacia abajo porque va a ser donde se tumbe nuestra mascota y cosemos ambas mangas para formar un respaldo

Sin embargo, seguramente de esta forma va a seguir prefiriendo usar nuestra cama. Piénsalo, si tú fueras gato, ¿Qué preferirías? Dormir en una cama especial de gatos con colchón viscoelástico O en una cama casera con retales y cajas de cartón que se van a destruir pronto por la humedad o los arañazos.